3 mejores formas de acariciar a un gato

18 de Noviembre de 2016

Si te gustan los animales, acariciar a un gato suele ser una opción tentadora que, además, te hace más sano y feliz. Pero el minino, con su gran personalidad, seguro te hará notar si los mimos que le haces son excesivos o no son de su agrado. Por eso es importante conocer las mejores maneras de encarar una sesión de caricias con los amigos maulladores.

Cómo acariciar a un gato si eres un principiante

“Dios hizo al gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar a un tigre” dijo alguna vez el poeta, dramaturgo y novelista  francés Victor Hugo.

Los que conviven hace tiempo con estos animales aprendieron, seguramente sin librarse de algún rasguño o mordisco, cuáles son las mejores formas de encarar el tema caricias con los mininos.

Pero si aún no tienes un peludo felino, o recientemente adoptaste uno, te contamos algunos datos para que tengas en cuenta a la hora de acariciarlo. Sigue leyendo.

Te contamos cómo lograr que acariciar a un gato sea una actividad gratificante tanto para ti como para la mascota.

1-Los mimos en la cabeza suelen no fallar

Siempre que tu minino esté dispuesto, su cabecita (y alrededores) es un buen lugar para empezar con las caricias. Puedes rascar de forma ligera entre sus orejas y bajar hacia el cuello. Prueba también con sus mejillas y su barbilla. Seguramente el animalito cerrará sus ojos y comenzará a ronronear.

Ten en cuenta que en los costados de su cara, los gatos tienen unas glándulas que segregan feromonas con las que, por ejemplo, marcan su territorio. Cuando acaricias esas zonas, se esparce ese olor y se sienten a gusto.

2-Recorre su lomo, desde el cuello hasta la cola

Pasar suavemente la palma de tu mano desde el cuello hasta su cola también es una caricia muy gratificante para el felino. Es muy probable que el animal arquee su cuerpo para amoldar su lomo al movimiento de tu mano.

Te recomendamos no ir nunca a contrapelo. A la mayoría de los mininos no les gusta que los acaricien de esta manera.

3-Cada gato es un mundo, también para las caricias

No hay un felino igual a otro. Cada uno tiene su personalidad bien definida. Y para las caricias es igual. Afirmar qué otras partes del cuerpo del gato son ideales para acariciar sería aventurarnos demasiado. Lo cierto es que lo que puede gustarle a un minino seguramente disgustará a otro.

Dependerá entonces del conocimiento y la confianza que vayas ganado con el peludo para averiguar cuáles son las zonas de su cuerpo que le gusta que le acaricies y sobre cuáles abstenerse.

Cuidado con la pancita gatuna

A algunos gatos les encanta que les acaricies la barriguita y a otros francamente les molesta. Que un minino se tire de espaldas y deje que le acaricies la panza, es sin duda una muestra de la confianza que te tiene.

Sin embargo, es muy probable que también interprete que pones tu mano sobre su barriga como una señal de juego. Y allí corres el riesgo de sufrir rasguños y mordiscos, ya que el minino atrapará tu mano con sus patas y se la llevará a la boca.

Señales de que tu gato quiere que lo acaricies

Pero cómo puedes saber si tu gato desea en realidad que le propines caricias. Presta atención a estos detalles:

  • Ronronea.
  • Se te acerca y se roza contigo, por lo general con tus piernas.
  • Te da pequeños golpes con su cabeza.

Por el contrario, considera dejar la sesión de mimos para otro momento si adviertes que tu peludo:

  • Eriza su pelo.
  • Mueve de forma rápida su cola.
  • Emite bufidos, siseos o gruñidos.
  • Aplasta las orejas contra la cabeza.
  • Se muestra inquieto.

Además, ten en cuenta que no debes interrumpirlo cuando come o se acicala. Y, si en la casa viven niños, explícales muy bien cómo deben acariciar a un gato.