Toxoplasmosis, gatos y embarazadas

9 de Junio de 2016

Cuando visitamos un paciente felino cuya propietaria está embarazada, cómo evitar la infección por TOXOPLASMOSIS es una de las cuestiones principales de la consulta veterinaria.
Aunque cada vez son menos los ginecólogos que recomiendan encarecidamente deshacerse de los gatos ante un embarazo en la familia, todavía algunas embarazadas propietarias de felinos,  nos comentan consejos de esa índole por parte de su médico.
Por esta razón nos ha parecido interesante abordar este tema de un modo objetivo, riguroso y sencillo, en cuanto a información veterinaria se refiere.

La Toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa causada por un parásito de la subclase coccidia llamado Toxoplasma gondii , que infecta a casi todas las especies de sangre caliente, incluidos los gatos y los humanos.

Afecta básicamente a personas inmunodeprimidas, y han de tener especial cuidado las mujeres embarazadas, porque si la enfermedad se transmite al feto, puede causarle a éste graves consecuencias.

En los gatos es una enfermedad infrecuente, y la pueden contraer de distintas maneras:
– comiendo carne o vísceras infectadas procedentes  de presas cazadas o de carne poco cocinada o cruda.

– bebiendo agua contaminada (charcos, ríos, fuentes…).

– durante la gestación y lactación.

– por transfusión sanguínea de sangre contaminada.

El gato es el hospedador definitivo para este parásito y el único animal que puede eliminar en sus heces las formas infectantes del mismo. Pero las heces del gato recién eliminadas contienen los ooquistes no esporulados del parásito, por lo que NO suponen un riesgo real de contagio. Para ser infecciosos, deben pasar entre 24 horas y 5 días tras la deposición,el tiempo suficiente para que los ooquistes esporulen.
Cuando el gato se infecta por primera vez, solamente disemina el parásito en sus heces de 1 a 3 semanas durante toda su vida. Después queda como portador, pero nunca más eliminará ooquistes en sus heces, por lo que la probabilidad de que una persona se infecte con T. gondii por tener un gato en casa es muy baja.

Life Cycle of Toxoplasma (Fuente: Marcia Hartsock)


PREVENCIÓN:

En España, habitualmente, se realiza un test de detección de toxoplasmosis de manera rutinaria a todas las mujeres embarazadas.
Si el resultado es positivo, significa que la mujer gestante ha sido infectada previamente al embarazo, así que puede estar tranquila, ya que no hay ningún riesgo de que el feto sea contagiado, porque su inmunidad le protegerá.
Pero si el resultado es negativo, es muy importante tomar una serie de medidas higiénicas preventivas:

1. Recomendaciones respecto al gato:

– No limpiar el arenero del gato (así como el resto de sus utensilios), o hacerlo con guantes, y lavarse las manos con jabón desinfectante inmediatamente después.

– Recoger las heces del gato todos los días y con una pala (de modo que si el parásito se encontrara en las defecaciones, no tendría tiempo de madurar y convertirse en la forma infectante, ya que eso es a partir de las 24h. de su eliminación al exterior).

– Evitar que el gato salga de casa a cazar pajarillos, roedores,…

– Alimentar al gato con pienso o latas comerciales, nunca con carne ni vísceras crudas.

– Mantener la salud del gato en las mejores condiciones, realizándole una visita anual de control por parte de su veterinario de confianza.

“La Toxoplasmosis NO se transmite tocando o acariciando al gato”

2. Recomendaciones Generales:

– No consumir carne cruda o poco cocinada, ni leche cruda de vaca o de cabra.

– Después de manipular carne cruda o hacer labores de jardinería, lavarse las manos y las uñas y los utensilios empleados, con jabón desinfectante y agua caliente.

– Lavar las verduras (y frutas) con agua abundante y cocinarlas antes de comerlas.

– Beber sólo agua potable.

CONCLUSIONES:

Estudios científicos demuestran que es muy improbable que una mujer embarazada se contagie de Toxoplasmosis a través de su gato, siempre y cuando las medidas higiénico-sanitarias sean las adecuadas. De hecho, la fuente de infección más frecuente se debe a una inapropiada práctica culinaria o a la ingesta de carne cruda.

Así pues, queremos mostrar nuestro más profundo rechazo a la opción de deshacerse o alejarse del gato en el caso de un embarazo en la familia. Los beneficios de tener un felino en casa formando parte del núcleo familiar superan con creces los inconvenientes, tanto para la embarazada, como para el resto de los integrantes del hogar.

 

Si tienes alguna duda o pregunta sobre este tema o cualquier otro, ponte en contacto con la CLÍNICA VETERINARIA MINUVET, y te asesoraremos de forma personalizada para que tu mascota disfrute siempre de la mejor calidad de vida posible.

(Fuente: http://www.fabcats.org/gemfe/)