¿Cómo funciona el celo en la gata?

12 de Noviembre de 2016

Una característica en las mininas es que no manchan en su época de celo. Ellas son fértiles toda su vida, sufren cambios de comportamiento y pueden marcar la casa con su orina. No obstante, es muy importante conocer todo sobre el celo de la gata, así evitarás imprevistos desagradables.

El celo de la gata se regirá por ciclos estacionales, que coinciden con la primavera y el otoño. Una felina en celo, además, suele ser muy mimosa y algunas, incluso, pierden el apetito.

El celo de la gata: Su primer celo

La llegada del primer celo de la gata suele variar en función de la temperatura ambiente y de la presencia de otros animales de la misma especie en casa. Es en torno a los seis meses, cuando las gatas alcanzan la madurez sexual. No obstante, el primer celo se produce alrededor de los ocho meses y coincide con dos estaciones del año, la primavera y la llegada del otoño.

A causa de esta coincidencia estacional, a las gatas se las denomina hembras poliéstricas, porque sufren varios celos en determinadas épocas del año.

También la raza de la felina va a influir en la llegada de su celo. Por ello, las gatas de razas felinas de pelo largo, como la de angora, suelen tener su primer celo algo más tarde, alrededor de los diez meses.

La llegada del primer ciclo de la gata también está influido por otros factores externos. Son importantes algunos como la duración del día, la temperatura ambiente, la presencia de otros mininos en casa, el lugar donde habita o la cantidad de luz a la que está expuesta la gata.

Según esta teoría, las gatas que habitan en zonas de clima cálido, en consecuencia, tienen el celo antes, porque hay más horas de luz. A causa de estos desfases de luz, la época más frecuente en la que se produce el celo de la gata es entre los meses comprendidos de septiembre a marzo.

El ciclo reproductivo

El ciclo reproductivo de los gatos se divide en cuatro fases:

  • Proestro en gatas, con una duración de uno a tres días. Se puede observar fácilmente cómo va cambiando el carácter de la gata, que puede realizar maullidos más fuertes y agudos de lo que lo hace habitualmente, así como la pérdida de apetito y el exceso de mimos. El animal estará más inquieto e insinuante con los machos, aunque no se dejará cubrir.
  • El celo propiamente dicho. En este momento, la gata se muestra receptiva con el macho. Esta fase dura entre cuatro y seis días, si el apareamiento tiene lugar, y entre diez y catorce días si no se produce la monta.

Los cambios de conducta se hacen más evidentes y los maullidos más fuertes y escandalosos.

  • Es la fase reproductiva de la minina, que dura un día, en el que la hembra rechaza con agresividad el acercamiento de los felinos machos que pretenden montarla.
  • El anestro o declive sexual. Es el periodo que ya transcurrirá hasta el comienzo del siguiente ciclo reproductivo, que tendrá lugar alrededor de dos semanas más tarde.

Gatas domésticas y de granja

En lo que respecta a las fases o épocas, las gatas domésticas que viven en un piso o en una casa pueden reproducirse en cualquier época del año. Sin embargo, las gatas que viven en granjas o en situación de semilibertad tienen unos periodos más fijados en cuanto a la reproducción, y suelen tener una camada a principios de primavera y otra hacia la mitad del verano.

El macho

El caso del felino macho es diferente, ya que se puede aparear en cualquier momento del año siempre y cuando haya alcanzado su madurez sexual. El gato no sigue unos ciclos de celo como les ocurre a las hembras.

Apareamiento

El gato se siente atraído por la gata por su peculiar olor, por las llamadas que emite. El olor y las llamadas de la gata en celo pueden ser reconocidos por un macho a varios kilómetros de distancia. Una vez encontrados, la gata adoptará posturas que alimentarán la excitación del macho y querrá aparearse lo más rápido posible.

El acto del apareamiento transcurre con el gato cubriendo a la gata produciéndose la cópula. Se acaba cuando la gata gruñe al macho, que será cuando se separen.

Si vamos a procurar la reproducción de nuestro gato doméstico, lo mejor es solicitar asistencia del veterinario.